Claves para una Familia Feliz

PRIMERA CLAVE : FIJAR BIEN LAS PRIORIDADES

En los matrimonios felices, cada cónyuge pone las necesidades de su pareja por encima de las suyas y de las posesiones, el trabajo, las amistades e incluso otros familiares.

Para alcanzar la meta de tener una familia feliz, hay que dar prioridad al cónyuge y a los hijos

SEGUNDA CLAVE : TENER SENTIDO DE COMPROMISO

Las parejas felices consideran que su matrimonio es una unión permanente. Cuando surge algún problema, tratan de resolverlo en vez de utilizarlo como excusa para separarse. Si los cónyuges tienen un profundo sentido de compromiso, se sientes más seguros, pues confían en que ambos resptarán el vínculo matrimonial.

El compromiso es el eje del matrimonio. Aun así cuando las discusiones son habituales, dicho compromiso puede verse como algo que se cumple más por obligación que por devoción. La frase “Hasta que la muerte nos separe” se convierte en un mero contrato, uno que ambos cónyuges quisieran tener la oportunidad de cancelar.

El sentido de compromiso es como una barrera de seguridad que protege el matrimonio

TERCERA CLAVE : TRABAJO EN EQUIPO

Trabajar en equipo dentro del matrimonio no significa que actuen de manera independiente como si aún fueran solteros. La Biblia indica que cuando dos personas se unen en matrimonio se “unen” en “una sola carne” o sea, que tienen una relación permanente y muy estrecha.

Si tu y tu cónyuge no trabajan en equipo, pronto podrían convertir cualquier dificultad menor en algo grave y empezar a atacarse el uno al otro en vez de combatir juntos el problema. Si trabajan en equipo serán como un piloto y un copiloto que sigien el mismo plan de vuelo, y no como dos pilotos en aviones diferenes a punto de chocar. En lugar de perder el tiempo y energía emocionan lanzándo acusaciones cuando no están de acuerdo, busquen soluciones prácticas.

CUARTA CLAVE : MOSTRAR RESPETO

En todas las familias se producen desacuerdos, pero las que son felices los afrontan son recurrir al sarcasmo, los insultos u otras palabras hirientes. Los miembros de dichas familias tratan a los demás como qusieran que los trataran a ellos. Las palabras pueden ser un arma de efectos devastadores, si se critica constantemente aa los hijos estos podrían llegara pensar que es imposible complacer a sus padres e incluso dejar de intentarlo.

Tal como las olas erosionan las rocas, el maltrato verval erosiona el vínculo familiar.

QUINTA CLAVE: SER RAZONABLE

En las familias felices, ambos cónyuges son indulgentes con las faltas del otro. Además, no son ni excesivamente estrictos no demasiado permisivos con sus hijos. Establecen una cantidad razonable de normas y cuando es necesario corregir a los hijos, lo hacen “hasta el grado debido”. Si Dios no espera la perfección de los seres humanos, ¿Por qué deberia una persona esperarla de su cónyuge? En realidad, ser demasiado quisquilloso solo sirve para crear resentimiento, no para mejorar las cosas. Lo más sensato es aceptar el echo de que “Todos tropezamos muchas veces”.

Quién es razonable s e comporta como un buen automovilista: está dispuesto a ceder.

SEXTA CLAVE: SABER PERDONAR

Los matrimonios felices aprenden del pasado, pero no llevan cuenta de viejos agravios ni los isan como base para hacer generalizaciones del tipo “Tu siempre llegas tarde” o “Tu nunca me escuchas” Tanto como el esposo o la esposa creeb que es hermosura por su parte pasar por alto la transfresión.

Dios siempre está listo para perdonar, pero los seres humanos no siempre lo están, Cuando las diferencias se dejan sin resolver, el resentimiento se va acumulando hasta alncanzar un pinto en que parece imposible perdonar. Entonces los cónyuges se aíslan emocionalmente, es decir, cada uno se vuelve insensible a los sentimientos del otro. En consecuencia, ambos quedan atrapados en un matrimonio sin amor.

Cuando uno perdona, la deuda queda cancelada. Ya no hay nada que reclamar.

SÉPTIMA CLAVE: PONER UN FUNDAMENTO SÓLIDO

Toda construcción necesita un buen fundamento para mantenerse en pie durante décadas, y lo mismo sucede con la familia. Esta no se mantiene feliz y estable así porque si; necesita apoyarse sobre un fundamento sólido, o sea, contar con la guía eficaz.

Se ofrecen muchos consejos para la familia en libros, revistas y programas de televisión. Algunos consejeros matrimoniales animan a las parejas con problemas a seguir juntas, mientras que otros les recomiendan que se separen.

Aunque las opiniones suelen cambiar, los mejores consejos siempre se reflejan en la Biblia que es la palabra de Dios quién es su autor y además el mismo (Dios) instituyó la familia.

Si su familia se apoya en un fundamento Bíblico sólido, podrá resistir cualquier tormenta.

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